Espondilitis Anquilosante

06.02.2018

Espondilosis anquilosante, o EA, es una forma de artritis que afecta particularmente la columna, incluso puede involucrar a otros ligamentos. Causa inflamación de las articulaciones de la columna (vertebras) que pueden llegar a dolor crónico y severo, incluso incomodidad. En casos más avanzados esta inflamación puede llevar a la anquilosis (nueva formación de hueso en la columna) causando que secciones de la columna se fusionen en una posición fija e inmóvil. 

EA también puede causar inflamación, dolor y rigidez en otras áreas del cuerpo, como los hombros, caderas, costillas, tobillos y pequeñas articulaciones de las manos y pues. Algunas veces los ojos pueden dañarse. (Conocido como iritis o uvéitis) y raramente los pulmones y el corazón pueden salir afectados.

El sello o característica principal de la espondilitis anquilosante es la participación de la articulación sacroilíaca durante la evolución de la enfermedad. Las articulaciones sacroilíacas están localizadas en la base de la columna, donde la columna se une con la pelvis. 

Síntomas de la EA.

Es importante tomar en cuenta que la progresión de la espondilitis anquilosante (EA) tiene muchas variaciones de persona a persona. Así como también pueden hacerlo los síntomas. Aunque usualmente los síntomas suelen aparecer en la adolescencia tardía o como adulto joven (edad entre los 17 a 45), los síntomas aparecen en los niños o ya en edad avanzada.

El más común de los síntomas prematuros de la EA son dolor frecuente y rigidez en la parte baja de la espalda y los glúteos, el cual va creciendo a lo largo de las pocas semanas o meses. Al inicio, la incomodidad puede solo sentirse de un solo lado o los dos lados. EL dolor es usualmente apagado y difuso, más que un dolor localizado. Este dolor y rigidez es usualmente peor por las mañanas y durante la noche, puede mejorar el alivio una ducha caliente o ejercicio ligero. También en las etapas tempranas de la EA, puede haber un poco de fiebre, perdida del apetito y inconformidad general. Es importante notar que el dolor de espalda de la EA es inflamatorio en consecuencia y no por el movimiento otorgado.

Siempre acuda a tu especialista de confianza para realizar un correcto diagnostico.

La Proloterapia parece tener una gran respuesta positiva con este diagnostico en especifico, pero aún así debes consultar a un especialista para saber si eres candidato a Proloterapia.